“De gracia recibisteis, dad de gracia” Mateo 18:8 Yo, Tommy Miranda, vivo cada día, hora, minutos, llevando el mensaje de Dios a toda criatura. Siendo mi mayor interés el que otras personas puedan tener la bendición que me alcanzo en un momento bien critico de mi vida. Camino día a día, dando aliento a las personas a que continúen dando la buena batalla, que no se rinda, a que conozcan a un Dios de misericordia, de oportunidades y que hace todas las cosas nuevas, ya que fue lo mismo que recibí en mi vida de parte de mis padres, de un pastor, y de Jesucristo, los cuales nunca dejaron de ver en mi todas las cosas positivas, las fortalezas, y pudieron echar a un lado las pequeñeces como lo son los defectos de un ser humano. Mi vida en PR era un desastre, vivía cada día como si fuera el último, no media consecuencias, ni mucho menos me detenía a pensar en mis actos, como mis palabras. Mis padres perseveraron en la oración, podríamos decir que tenían las rodillas ensangrentadas por tanto orar y clamar a Dios, para que me librara del peligro y me hiciera despertar y ver el cómo estaba desperdiciando mi vida. Conocí un Pastor llamado Daniel Narváez, quien nunca dejo de orar y creer en mí, en un momento en el que todo el mundo había perdido toda posibilidad y esperanza en cuanto a mí, siempre busco mi bien, sembró en mí la palabra de Dios. Jesucristo, aunque, luego de haberle conocido, le di la espalda un mes después haberlo aceptado, pero, EL nunca dejo de esperar por mí, nunca dejo de llevar palabra de salvación a mi vida, y siempre me guardo y protegió hasta mi vida física propia, sin yo merecerlo. Llegue a un momento tope en la que mi vida peligraba y tuve que salir de PR abruptamente, dejar a mi familia y a mi hijo de 2 años de edad. Recuerdo, que en aquel momento le pedí a Dios que me cuidara a mi hijo y lo hiciera un niño ejemplar y así lo hizo. Hoy el tiene 16 años y vive conmigo. En ese entonces me encontraba alejado de Dios, pero aun así, clame a EL, como lo dicta su palabra: “Clama a mí y yo te responderé”, y en su inmensa misericordia, Dios me contesto la petición de mi hacia mi hijo. Al mudarme, comencé desde cero, ganándome un salario base mínimo federal, trabajando duro por ganarme mi sustento y salir hacia adelante, siendo un proceso muy fuerte en mi vida, en la que sufrí de la carencia de muchas cosas, desde lo material, hasta lo espiritual, me sentía solo vacio, triste, frustrado, sumergido en un sinnúmero de emociones encontradas en mi ser, de las que no hallaba forma de cómo salir. Pero aquel acto de confesión que un día hice, venía a mí una y otra vez, hasta que tuve que rendir todo mi ser a Dios, reconociendo su Amor, su protección, ya que me libro día a día de muchas cosas, tuve que rendir todo mi ser, pasando a ser un nuevo comienzo para mi, desde cero nuevamente, pero esta vez con Jesús a mi lado, en la que EL continuo lo que había comenzado en mí, sanándome, mostrándome su amor, cuan infinito y puro es todos los días, comencé a ver las cosas desde otra perspectiva, mi vida paso a ser de una sin rumbo, a una con sentido y propósito. Dios comenzó a alimentar mi vida de sueños hermosos, a llenarme de la necesidad de que otros conocieran su poder sanador, restaurador, y proveedor, a través de lo que ha hecho y sigue haciendo conmigo. Hoy en día, gracias a su perfecto orden, prueba de amor, misericordia, y provisión, cuento con mi propia compañía junto a unos socios, con la cual actualmente sustento a mi familia. Gozo de la bendición de tener una esposa admirable, ayuda idónea, amiga, confidente y excelente madre, unos hijos hermosos, llenos del amor de Dios, y una estabilidad emocional, física, familiar, como nunca antes lo había sonado. Dios es bueno!!!!!! Para la gloria de Dios, soy fundador de un bello ministerio, Tommy Miranda Ministries, que nuestro único objetivo es salvar almas, y hasta familias enteras, llevar una palabra de amor y de esperanza, a través de diversidad de proyectos para llevar no tan solo mi testimonio, sino los testimonios de muchos que como yo, fueron transformados, renovados en el entendimiento, y sienten la misma pasión que nosotros como familia sentimos, de llevar el mensaje y testimonio que Dios ha depositado en cada uno. En resumen, no importa, en qué situación te encuentres actualmente, si perdiste todo tu dinero, trabajo, si sufres por tus hijos y no encuentras manera de cómo ayudarlos a ellos, y ayudarte a ti, hoy te digo, Confía en Dios, El nunca falla, lo hizo conmigo, me levanto de la nada, me sano, me restauro, y como dicta su palabra: “Buscad el reino de Dios y su justicia y todas las cosas serán añadidas”, doy fe y testimonio de eso, lo vivo día a día. Es el momento de ver una nueva alternativa en nuestras vidas, JESUCRISTO, el nunca te va a fallar, ni desamparar, confía, date el permiso de recibir de su amor, de su paz, y permite que llene tu vida de su presencia, que ponga en tu boca su palabra y puedas ser instrumento para llevar su mensaje, para levantar a otros. Nunca ceses de orar por tus hijos, por tu familia, por tus amigos, porque si Dios cambio radicalmente mi vida, también lo hará con los tuyos, no desmayes, que veras el cumplimiento de cada una de sus promesas, las veras hacerse realidad en tu vida y en la de los tuyos. Reciban la paz de Dios, y recuerden que El nunca falla, que es nuestra fortaleza. Dios les bendiga, Tommy Miranda Presidente Tommy Miranda Ministries